Estamos viviendo un cambio sociodemográfico en los países occidentales que repercute en el envejecimiento de nuestra población, un aumento de la esperanza de vida y disminución de los nacimientos. Este cambio plantea una necesidad en los recursos asistenciales para la franja de población de personas mayores.

A lo largo de la vida, las funciones cognitivas experimentan una serie de cambios relacionados con el deterioro cognitivo o de pérdida de memoria, que interfieren en la realización de actividades complejas. Los adultos mayores tienen mayor riesgo de padecer enfermedades que repercuten en el estado de su cognición, riesgo que aumenta cuando las condiciones ambientales son poco estimulantes.

Las funciones cognitivas son todas las actividades o procesos mentales que realiza el ser humano para llevar a cabo cualquier tarea y relacionarse con el medio que le rodea.

Funciones cognitivas

El deterioro cognitivo es la pérdida de funciones cognitivas, atribuibles al proceso fisiológico del envejecimiento o debido a otros factores (enfermedad, ambiental, etc.), sujeto a una gran variabilidad interindividual. Es importante conocer las características de cada proceso, para poder diferenciar el tipo de deterioro cognitivo, entender al paciente e indicar la terapia más adecuada.

Por lo tanto, el primer paso es  la detección del tipo de deterior cognitivo, si se trata de un:

  • Proceso de envejecimiento normal
  • Deterioro cognitivo leve
  • Síndrome demencial

En la tabla 1 se pueden identificar las características diferenciales entre estos tres procesos.

Tabla 1. Diferencias entre envejecimiento normal, deterioro cognitivo leve y demencia

Envejecimiento normal

·         Cambios en las funciones cognitivas, no todas por igual. Las funciones ejecutivas son las primeras en afectarse.

·         Se manifiesta de forma diferente en cada persona.

·         Cambios emocionales: depresión.

·         Fallos de memoria sin incapacitar en la vida diaria.

·         El cerebro sufre cambios morfológicos, moleculares y neurofisológicos.

·         Carece de progresión significativa.


Deterioro cognitivo leve

·         Estado de transición entre cambios cognitivos del envejecimiento normal,  y el estadio temprano de la demencia.

·         No cumple criterios para considerarse demencia, pero implica cierta patología.

·         El paciente posee mecanismos para compensar los déficits, puede ser reversible en algunos casos y en otros progresar a una demencia.


Demencia

·         Generalización de los déficits cognitivos.

·         Afecta de forma significativa al funcionamiento social y funcional de la persona.

·         Mayor número de áreas neuropsicológicas afectadas.

·         Mayor afectación emocional.

 

Para diferenciar estos tres procesos existen pruebas neuropsicológicas y de neuroimagen a fin de llegar a un diagnóstico diferencial adecuado.

Como recurso asistencial dentro de la psicología que aplicamos en el Centro Médico Meisa se cuenta con la Estimulación Cognitiva, un proceso de mejoramiento en la calidad de vida cuyo objetivo es aumentar la potencialidad de los adultos mayores y no permitir el avance de los déficits cognitivos que presenten.

Consta de sesiones donde se trabaja el mantenimiento y mejora de la memoria, atención, lenguaje, comprensión, orientación temporal, espacial. Cualquier tipo de estimulación cognitiva busca alcanzar los siguientes objetivos:

  • Mantener las habilidades intelectuales conservadas el máximo tiempo posible con la finalidad de preservar su autonomía.: atención, memoria, praxies, funciones ejecutivas, cálculo.
  • Crear un entorno estimulante que facilite el razonamiento y la actividad motora.
  • Mejorar las relaciones interpersonales.

Para llegar a estos objetivos, la terapia de estimulación cognitiva buscará intervenir y estimular las áreas que se mencionará a continuación, teniendo en cuenta que éstas se relacionan entre sí, por ejemplo si trabajamos la memoria también trabajamos la atención.

  • Orientación: personal, espacio y tiempo.
  • Atención: mejorar y mantener la capacidad de concentración y atención
  • Memoria: mejorar el acceso a la información ya almacenada (memoria remota), mejorar el proceso de codificación y almacenamiento de la información (memoria a medio término) y mejorar la evocación inmediata (recuerdo inmediato)
  • Lenguaje: conservar la capacidad comunicativa, fluidez verbal, comprensión, denominación…
  • Cálculo: estimular atención a través de cálculo. Detectar alteraciones en el proceso matemático.
  • Gnosies: estimular la capacidad de interpretación del significado de la información que se recibe visualmente.
  • Praxies: mantener la motricidad fina.
  • Funciones ejecutivas: trabajar la planificación, razonamiento.

Desde Centro Médico Meisa llevamos a cabo estos tipos de programas o terapias cognitivas con el fin de mejorar las funciones cognitivas de las personas mayores, aumentando su autonomía.

Carme Flores
Psicóloga, n°col.19352

• Licenciatura en Psicología, Universitat Ramon Llull.
Máster en Psicología Clínica  i Psicoteràpia, Universitat Ramon Llull.
Máster en Psicogeriatria, Univ. Autònoma de Barcelona.
Diversos cursos en Teràpia del Comportament i Medicina General, Psicogetria Demències.